Amanecer

Amanecer

jueves, 9 de marzo de 2017

VIDA HUMANA

1. Algo sucede.

2. No significa nada.

3. Fabrico una historia dándole significado.

4. Mi vida empieza a girar en torno a esa historia...Sufro.
...

5 .Me doy cuenta y decido soltar la historia y ver la realidad.


    ¡Uff, qué alivio!. Carcajada cósmica. Paz.

jueves, 23 de febrero de 2017

La verdad de la meditación





La verdad de la meditación
es muy diferente
al sueño de la meditación. 
A menudo entramos en meditación
esperando felicidad, alegría, paz eterna,
el fin de todo dolor. 
Pero la meditación contiene su propia inteligencia,
su propio camino.
A veces la duda, la tristeza, incluso la decepción
quieren bailar con nosotros durante la meditación. 
Déjalos pasar. Hazles un lugar. 
Deja que la meditación sea un gran campo
en el que TODO pensamiento, sonido, sensación,
urgencia, impulso, fantasía,
sea bienvenido a entrar, permanecer por un rato, y desaparecer. 
Deja que el sueño de la meditación se rompa en mil pedazos.
Deja que los planes se vengan abajo.
Deja que las expectativas se desvanezcan. 
Deja que la meditación sea lo que es:
un espacio que lo acoge todo,
una inmensidad que permite todo,
tal y como el cielo permite el clima,
tal y como el Sol brilla
en las ‘buenas’ y en las 'malas’ por igual,
indiscriminadamente,
ofreciendo su Luz gratuitamente. 
El sueño de la meditación es el control;
la verdad de la meditación es el amor. 
- Jeff Foster

miércoles, 15 de febrero de 2017

AMARNOS


Amarnos de verdad sólo es posible cuando tenemos una experiencia clara de que no somos esa  persona limitada y carente que habíamos creído, sino una consciencia amplia, que todo lo abraza y sostiene, incluso a esa misma persona  insatisfecha que siempre busca mejorarse.
El encuentro con lo  que somos realmente es la única garantía de conectar con el amor del que nos parece habernos alejado y que es nuestra esencia. Para recordarlo necesitamos aquietarnos, detener el ritmo vertiginoso que nos ciega y cultivar una maravillosa herramienta: la atención.

Pausas, muchas pausas, espacios en los  que nos detenemos a honrar lo que está apareciendo en nuestra vida ahora mismo. Momentos en los que nos decidimos a recordar lo que somos de verdad, en lugar de confundirnos con lo que vemos, pensamos o sentimos.
Darnos espacio y tiempo (sea cual sea su extensión) es la forma más básica de autoestima que conozco. Y la más desconocida para el pequeño yo hacedor, que en su búsqueda constante de otra cosa rechaza la quietud.

Permitírnosla es una decisión radical que nos sitúa directamente en el camino del verdadero amor.
Al contemplar nuestras sensaciones, nuestro respirar, nuestros sentimientos, nuestras necesidades ignoradas... nos damos cuenta de que podemos abrazarlas, permitirlas y aceptarlas. Así, empezamos a descubrir que somos capacidad  para todo, amor para todo.
La autoestima verdadera, tal y como yo la comprendo, surge del contacto con esa naturaleza profundamente amorosa que es NUESTRA ESENCIA.

domingo, 1 de enero de 2017





La VIDA que amo,
silenciosa y sin eco,
vive apasionada en una aventura íntima y profunda:
el feliz descubrimiento de la luz que brilla
bajo la solidez aparente de las formas.

La VIDA que yo amo no ve diferencias:
mientras observa el ir y venir agitado de la superficie,
sonríe al contemplar lo que nunca se movió y la sigue sosteniendo

La VIDA que yo amo tiene tiempo para todo:
enamorada de cada paso, de cada sorbo, de cada respiración ,
vive dejándose acariciar por todo lo que toca.

La Vida que yo amo descansa en este instante eterno,
ha soltado la búsqueda cansina por los mundos externos
y juguetea retozona dejándose amar en su verdadero reino,
su hogar inmenso, que ya no quiere abandonar.

La VIDA que yo amo,
invisible a los ojos,
es contemplada con infinito amor
por todo el Universo



Es la Vida que te deseo y me deseo,
la que ya es nuestra desde siempre,
la única que podemos compartir
desde el CORAZÓN.

¡FELIZ INSTANTE,
SIEMPRE NUEVO!

sábado, 1 de octubre de 2016

"¿Tienes la paciencia de aguardar
a que tu fango se decante y el agua sea clara?
¿Puedes permanecer inmóvil
hasta que la acción justa aflore por sí misma?"

TAO TE CHING




Siempre me han fascinado estas frases y estos meses me inspiran profundamente.
Después de varios años plenos de actividades (cursos, charlas, retiros, jornadas...) además de mi dedicación a la terapia,
apareció una intensa necesidad de silencio.
Intimidad, escucha y conexión con mi naturaleza profunda y espontánea.
Aunque aflorando de mi Corazón, el "hacer" estaba tomando un cariz de "necesidad" que no sintonizaba con el fluir natural de la fuente del que brota.
Esta sintonía, como sabéis, es vital para mi.
Así que, desoyendo las voces del supuesto "deber",
fui descendiendo mi ritmo de trabajo en grupo desde mayo.
No ha sido fácil, sinceramente, sobre todo cuando muchos de vosotros me preguntabais por las próximas actividades y una parte de mi quería precipitarse a responder con nuevas iniciativas.
Sabía que era momento de pausa, esa espiración del alma que luego se detiene en el vacío hasta que, naturalmente, llega la nueva inspiración.
La pequeña mente se precipita: ¿Cuándo, cuándo...?
Y la única respuesta es...Silencio.
Contemplar esa inquietud que se despierta, la impaciencia, la indefinición, el no-saber...

He seguido, eso sí, manteniendo mis sesiones de terapia transpersonal que, para mi, son una respiración para el  alma y un privilegio exquisito.
Curiosamente, han aumentado durante el verano  y también es verdad que la mayor dedicación  a ellas me ha dejado poco tiempo  para enfocarme en iniciativas de grupo.
El espacio del que dispongo lo dedico cada vez más a aquietarme, al silencio, a "no hacer nada".
Y está siendo una experiencia muy intensa y plena de descubrimientos que me devuelve a la paz de ser lo que soy.

Poco a poco, el anhelo de seguir extendiéndome se expresa.
Hay, sin embargo, uno aún mucho más fuerte:
Permitir que sea el Corazón, ese espacio abierto, luminoso y lleno de amor que somos, el protagonista de nuestros encuentros.
En realidad, así ha sido y así seguirá siendo.
Pero hay momentos en que la Transparencia nos invita a dejar que "se decante el fango y el agua sea clara", cada vez más clara y al servicio de la Claridad.

Los encuentros irán surgiendo poco a poco,
desde el ritmo y la cadencia de ese Corazón
que no quiere perderse en el hacer,
sino mantenerse arraigado en el SER.
Surgidas de él, las acciones siempre son "justas", como decía el párrafo del I CHING.
Gracias  a todos por estar ahí,
por todo lo que compartimos cuando nos encontramos
y por el silencio que nos une en la quietud.